Que noticia poco Jazzlosophy!
El famoso e icónico edificio de Capitol Records (foto) será vendido y transformado en un condominio de 37 residencias de lujo y dos penthouses.
Con el remate que realizará el Citibank se pierde un lugar histórico de Los Angeles donde se dieron forma a diversos discos que con el tiempo se convirtieron en íconos de la música del siglo XX. Además fue el sitio donde The Beatles firmaron su primer contrato en los Estados Unidos.
Capitol fue el primer sello de la Costa Oeste y competía contra los líderes de aquellos años: RCA Victor, Columbia y Decca, todos de Nueva York.
Fundada por el célebre compositor Johnny Mercer en 1920, contó con el apoyo financiero del productor de películas Buddy DeSylva y la perspicacia financiera de Glenn Wallichs, dueño de Music City, que en esa época era una de las más grandes tiendas de discos en Los Ángeles.
En 1955 EMI de Inglaterra compra la compañía y en 1956 inaugura el edificio de 13 pisos y 150 metros de altura ubicado en la esquina de Hollywood Blvd. y Vine Street. Diseñado por el arquitecto Welton Becket. El edificio es vanguardista y moderno y sorprende por su estructura de hormigón armado anti sísmica.
En la punta del edificio una señal luminosa deletrea constantemente la palabra "Hollywood" en código morse y fue justamente la nieta de Samule Morse la que activo la señal el día de la inauguración.
Entrando de plano en los estudios de grabación, estos fueron durante años el máximo referente de la industria musical por la calidad del sonido que se obtenía alli.
Las instalaciones tienen dos salas de control; tres estudios de grabación que fueron diseñados por Vincent Van Huff, Jeff Cooper, y Jack Edwards, más seis salas de producción / edición.
El estudio B tiene espacio para 75 músicos y era el favorito de Frank Sinatra, ya que allí gestó sus más importanes álbums.
Las paredes exteriores son de hormigón con 10 pulgadas de espesor y un espacio de aire de una pulgada que separa la pared exterior de la pared interior de los estudios. El piso es flotante montado sobre caucho de tejas y losa de hormigón de 3 pulgadas. Esta losa superior flota sobre una capa de corcho, que se basa en la losa de cimentación de hormigón de 6 pulgadas.
Las paredes interiores de los estudios fueron construidas con madera de abedul unas de ellas para crear un sonido duro, y otras paredes en fibra de vidrio, para obtener un sonido más suave. Los techos son suspendidos por debajo de un grueso aislamiento de lana de roca insonorizadas.
Los estudios tienen una característica única por sus cámaras de eco. Se trata de subterráneos concretos búnkeres construidos 30 metros bajo tierra. El aislamiento de sonido y las propiedades acústicas permiten mejorar las grabaciones con una reverberación rica.
El famoso eco de las cámaras fue diseñado por el genial Les Paul. Tienen paredes y techos de hormigón de 10 centímetros de espesor.
La inversión de EMI fue realizada bajo el concepto que Capitol Studios sea la versión norteamericana de lo que eran los estudios Abbey Road en Londres. Un centro de producción musica de vanguardia.
En 1957 se imponían las grabaciones Hi Fidelity y la estereofonía y en ambos casos Capitol era el referente. Grandes directores de música clásica como Leopold Stokowski lo eligieron para grabar sus obras.
Algunos de los artistas que grabaron en este mítico estudio fueron:
Frank Sinatra, Miles Davis, Nat King Cole, Judy Garland, The Andrews Sisters, Jackie Gleason, Jane Froman, Wesley Tuttle, Ray Anthony, Andy Griffith, Shirley Bassey, Merle Travis, The Kingston Trio, Dean Martin, The Four Freshmen, Al Martino, Dinah Shore, Nancy Wilson, Gene Vincent, Helen Reddy, Anne Murray, Blondie, David Bowie, Kim Carnes, Natalie Cole, Sammy Hagar, Diana Ross, Bob Seger, The Specials, Tavares, Wings, Richard Marx, The Motels, Tina Turner, George Clinton, Heart, Katrina & The Waves, Grace Jones, Brian Setzer, Billy Idol, Red Hot Chili Peppers, Selena, Blind Melon, Garth Brooks, Meredith Brooks, Robbie Williams entre otros.
Hay que vivir la vida con una filosofía jazzera. Mucho swing, mucho feeling, y saber improvisar en los momentos necesarios. Comprender que, como decía el gran Duke Ellington: "Nada significa si no tiene swing". Jazzlosophy es una forma de vida; y nuestra vida esta rodeada de cosas jazzlosophy y de momentos jazzolosophy. Gozar y valorar el tiempo libre. Bebidas, Gastronomía, Viajes, Artes, Música, Cine, Literatura, Diseño y Estilo. Tratemos de recuperar el olvidado Arte de Vivir.
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25 abr 2011
27 sept 2010
Frank Sinatra en Capitol Records
En el año 1953, Frank Sinatra se encuentra sumido en una profunda crisis personal, artística y financiera. Su contrato con Columbia, ha finalizado. Traumática ruptura con el verdadero amor de su vida, la hermosísima Ava Gardner, y el fracaso de sus últimas grabaciones han destrozado a "La Voz" tanto en lo profesional, como en lo personal.
Nadie da un centavo, por un artista, que, en aquel momento, está, para todos, acabado. Lejos se encontraban sus épocas de fulgurante éxito, primero con la orquesta de Dorsey y luego en solitario. Aquella época en la que enajenadas adolescentes le perseguían incansables, para intentar apenas rozar el cuerpo de aquel joven delgaducho y débil que con sus baladas arrasaba los corazones de sus seguidoras.
Sinatra comenzaba una "segunda carrera" y era ahora la discográfica Capitol la que, sin demasiado convencimiento, le abría de nuevo, una puerta. En aquel año, comenzaba la etapa mas fructífera, artísticamente hablando en la carrera de Sinatra. Comienza su época Jazzlosophy!
Desde su primer larga duración "Song for young lovers", hasta el último grabado para esta discográfica en 1961, el maravilloso "Point of no return", Sinatra nos ofreció, durante casi diez años, un repertorio de fabulosas grabaciones, en las que progresivamente su voz y su fraseo iban ganando en seguridad y madurez, impulsado sin duda por los arreglos de Axel Stordahl y sobre todo, de su inseparable Nelson Riddle, que confirió a dichas grabaciones un espíritu eminentemente jazzistico. Porque no hay que olvidar, que, aún cuando Sinatra es un cantante de música popular, también lo es de Jazz: Sinatra grabó durante su carrera, con las orquestas de Count Basie, y Duke Ellington. El trompetista Harry James se convirtió en un acompañante habitual en sus grabaciones y actuaciones. Su forma de cantar, su fraseo, sus improvisaciones sobre la melodía estaban cargadas de un enorme swing. Tal vez baste recordar, que el propio Miles Davis, que no es precisamente sospechoso de atribuir cualidad alguna a un blanco de forma gratuita, afirmaba, que aprendió a frasear escuchando a Sinatra.
Y es que, cuando escuchamos a Sinatra nos planteamos a menudo donde esta el Secreto. ¿Que es lo que le diferencia de otros geniales crooners como Bing Crosby o Tony Bennett?. Sin duda el tono de su voz es decisivo: Es viril, sin vibrato, carente de toda afectación.
Imaginémoslo: Solo en el escenario o en el estudio, frente a un micrófono, allá en los años 50, cuando el mundo era joven. Ahí está con su sombrero ladeado y su traje a rayas; Sinatra es eminentemente elegante. Tal vez acabe de ordenar que "aprieten" a algún incomodo adversario de la cosa nostra (porque, según dicen, Sinatra era un "hombre de respeto") o quizás haya gastado poco antes U$S 50.000 en un casino de Las Vegas; da igual, su entonación y su fraseo serán perfectos. Su autoridad es total, el dominio, absoluto. En el estudio, Sinatra no repite las tomas; la primera no solo es la mejor, es la única posible. En ocasiones alarga las palabras, modifica la entonación de las frases, introduce constantes contrapuntos y variaciones en la melodía, que transmiten un swing contagioso. Su voz es un insinuante guiño a un oyente fascinado por esa personalidad de atractivo irresistible. En las baladas huye de cualquier sentimentalismo fácil. Su técnica baladistica nunca es lacrimógena sino simplemente emocionante.
Pero sobre todo, Sinatra nos convence siempre de que ha interpretado la canción de la mejor manera en la que es posible hacerlo. Tal vez otros lo hagan de otra manera, pero él es el paradigma. Es difícil explicar el porque, quizás porque se trata de un sentimiento y siempre es complicado explicarlo con palabras o mas bien es conveniente no intentarlo siquiera.
“Point of no return” en 1961, pone fin a este periodo sin igual en la carrera de Francis Albert Sinatra. Fue ésta una etapa de gran calidad musical, pero también de enorme éxito comercial. Álbumes de larga duración y sencillos, como "Song por swinging lovers", "Sinatra swingin´session", "Only the lonely", "Close to you", "No one cares", "Where are you", "Come fly with me" y otros muchos, son hoy, grabaciones de culto, joyas discográficas.
Sinatra creaba en ese año su propia discográfica Reprise, con la que se iniciaba un periodo más comercial aunque también lleno de magníficas grabaciones. Pero si bien el conjunto de las grabaciones efectuadas por "la voz" a la lo largo de su carrera le colocan en un lugar de privilegio en la música del siglo XX, las efectuadas para la Capitol, reservan a Sinatra un puesto destacado en la historia del Jazz vocal.
Nadie da un centavo, por un artista, que, en aquel momento, está, para todos, acabado. Lejos se encontraban sus épocas de fulgurante éxito, primero con la orquesta de Dorsey y luego en solitario. Aquella época en la que enajenadas adolescentes le perseguían incansables, para intentar apenas rozar el cuerpo de aquel joven delgaducho y débil que con sus baladas arrasaba los corazones de sus seguidoras.
Sinatra comenzaba una "segunda carrera" y era ahora la discográfica Capitol la que, sin demasiado convencimiento, le abría de nuevo, una puerta. En aquel año, comenzaba la etapa mas fructífera, artísticamente hablando en la carrera de Sinatra. Comienza su época Jazzlosophy!
Desde su primer larga duración "Song for young lovers", hasta el último grabado para esta discográfica en 1961, el maravilloso "Point of no return", Sinatra nos ofreció, durante casi diez años, un repertorio de fabulosas grabaciones, en las que progresivamente su voz y su fraseo iban ganando en seguridad y madurez, impulsado sin duda por los arreglos de Axel Stordahl y sobre todo, de su inseparable Nelson Riddle, que confirió a dichas grabaciones un espíritu eminentemente jazzistico. Porque no hay que olvidar, que, aún cuando Sinatra es un cantante de música popular, también lo es de Jazz: Sinatra grabó durante su carrera, con las orquestas de Count Basie, y Duke Ellington. El trompetista Harry James se convirtió en un acompañante habitual en sus grabaciones y actuaciones. Su forma de cantar, su fraseo, sus improvisaciones sobre la melodía estaban cargadas de un enorme swing. Tal vez baste recordar, que el propio Miles Davis, que no es precisamente sospechoso de atribuir cualidad alguna a un blanco de forma gratuita, afirmaba, que aprendió a frasear escuchando a Sinatra.
Y es que, cuando escuchamos a Sinatra nos planteamos a menudo donde esta el Secreto. ¿Que es lo que le diferencia de otros geniales crooners como Bing Crosby o Tony Bennett?. Sin duda el tono de su voz es decisivo: Es viril, sin vibrato, carente de toda afectación.
Imaginémoslo: Solo en el escenario o en el estudio, frente a un micrófono, allá en los años 50, cuando el mundo era joven. Ahí está con su sombrero ladeado y su traje a rayas; Sinatra es eminentemente elegante. Tal vez acabe de ordenar que "aprieten" a algún incomodo adversario de la cosa nostra (porque, según dicen, Sinatra era un "hombre de respeto") o quizás haya gastado poco antes U$S 50.000 en un casino de Las Vegas; da igual, su entonación y su fraseo serán perfectos. Su autoridad es total, el dominio, absoluto. En el estudio, Sinatra no repite las tomas; la primera no solo es la mejor, es la única posible. En ocasiones alarga las palabras, modifica la entonación de las frases, introduce constantes contrapuntos y variaciones en la melodía, que transmiten un swing contagioso. Su voz es un insinuante guiño a un oyente fascinado por esa personalidad de atractivo irresistible. En las baladas huye de cualquier sentimentalismo fácil. Su técnica baladistica nunca es lacrimógena sino simplemente emocionante.
Pero sobre todo, Sinatra nos convence siempre de que ha interpretado la canción de la mejor manera en la que es posible hacerlo. Tal vez otros lo hagan de otra manera, pero él es el paradigma. Es difícil explicar el porque, quizás porque se trata de un sentimiento y siempre es complicado explicarlo con palabras o mas bien es conveniente no intentarlo siquiera.
“Point of no return” en 1961, pone fin a este periodo sin igual en la carrera de Francis Albert Sinatra. Fue ésta una etapa de gran calidad musical, pero también de enorme éxito comercial. Álbumes de larga duración y sencillos, como "Song por swinging lovers", "Sinatra swingin´session", "Only the lonely", "Close to you", "No one cares", "Where are you", "Come fly with me" y otros muchos, son hoy, grabaciones de culto, joyas discográficas.
Sinatra creaba en ese año su propia discográfica Reprise, con la que se iniciaba un periodo más comercial aunque también lleno de magníficas grabaciones. Pero si bien el conjunto de las grabaciones efectuadas por "la voz" a la lo largo de su carrera le colocan en un lugar de privilegio en la música del siglo XX, las efectuadas para la Capitol, reservan a Sinatra un puesto destacado en la historia del Jazz vocal.
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