20 ene. 2011

Miles cambió la historia del Jazz


Miles Davis es el hombre del jazz que más veces ha logrado reinventarse a sí mismo. Para él, cuando un estilo musical tenía nombre propio, ya estaba caduco. Pocos músicos han sido tan innovadores como este trompetista flaco, que se daba aires de arrogante, amante de los autos lujosos y uno de los pocos músicos negros procedentes de una familia acomodada. Uno de los pocos también que logró superar la adicción a la heroína, en 1954, y conservar su talento para varias generaciones de músicos.

Nacido en Alton, Illinois, el 25 de mayo de 1926, Miles Davis tuvo la impresión musical de su vida, cuando escuchó a los maestros del bebop Dizzy Gillespie y Charlie Parker juntos en un concierto en San Luis, a donde se había mudado su familia. Desde entonces los siguió, primero a California y cuando fue enviado por su padre a Nueva York, a estudiar en la prestigiosa escuela Juilliard, Miles prefirió pasarse las noches con Parker en los clubes, haciendo anotaciones para luego ensayar en su trompeta lo aprendido. Desde las primeras grabaciones denota un acento propio, en el que cada nota cuenta y mientras menos, mejor. Pero todos los críticos coinciden en que, con Duke Ellington y John Coltraine, con el que grabó discos que han sido calificados de 'música del 2000', Miles es uno de los pocos jazzistas que no se encomendaron desde un principio a un solo estilo.

A fines de los 40 ya había conocido al arreglista Gil Evans, con el que abriría el camino al cool jazz y con quien grabó Birth of the Cool, Miles Ahead, Porgy and Bess y Sketches of Spain. Las primeras dos décadas de su carrera están marcadas por su proximidad a John Coltraine e incluyen improvisaciones hoy consideradas clásicas como Milestones and Kind of Blue.

Luego persuadió a sus cambiantes acompañantes a apoderarse del rock y los instrumentos electrónicos, desafiando a los escuchas puristas del jazz.

Su tercer debut, cuando en 1981 ya todos lo creían desaparecido, incluyó acercamientos al pop y emocionó a la juventud fanática de la fusión. Miles fascinó con la amplísima gama de interpretaciones en la trompeta hasta en el último de sus conciertos cuando, nadie sabe porqué, él, que aborrecía hablar con alguien que no supiera de música y que nada temía más que ser remitido a la historia del jazz, prometió de pronto a un periodista interpretar los arreglos de Gil Evans en el Festival de Jazz de Montreux.

Cuando murió, dos meses más tarde, el 28 de septiembre de 1991, dejó más de 120 grabaciones, incluyendo varias en vivo de las giras que realizó sobre todo en los últimos años por Europa. Su legado está en la forma como percibía y fomentaba talentos, a los que incluía en sus orquestas, que llegaron a tener hasta 19 integrantes. La lista de sus descubrimientos es casi como una enciclopedia del jazz e incluye además de Coltrane a George Coleman, Wayne Shorter, Chick Corea, John McLaughlin, Keith Jarret, Bill Evans, Kenny Garrett, etc, etc. Se dice que sin Davis la historia del jazz no hubiese sido la misma.

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