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30 jul 2015

Inversiones: Frases de alerta

Melanie Senter Lubin, directora de la Comisión de Valores del Estado de Maryland, sugiere que hay que ponerse en estado de alerta cuando en el entorno de las inversiones escuche expresiones que puedan ser un anticipo de futuros problemas.

Algunas de estas expresiones son:


  • Offshore
  • La oportunidad de la vida
  • Banco de primera categoría
  • Garantizado
  • Tiene que darse prisa
  • Es seguro
  • Este chiquitín va a ser un genio
  • Nuestro modelo informático exclusivo
  • Los que saben invertir lo están comprando
  • Estrategia de opciones
  • No puede fallar
  • No se puede permitir el lujo de quedarse al margen
  • Podemos conseguir mejores resultados que el mercado
  • Lo acabará lamentando si no...
  • Exclusivo
  • Debería concentrarse en los resultados, no en las comisiones
  • No quiere hacerse rico?
  • No puede perder
  • El potencial es enorme
  • No hay riesgo de malos resultados
  • Le he dicho a mi madre que lo haga
  • Confíe en mí
  • Operaciones con mercancías genéricas
  • Rentabilidades mensuales
  • Estrategia activa de asignación de activos
  • Podemos limitar el riesgo de pérdida
  • No hay nadie más que sepa cómo hacerlo

8 sept 2014

Tip para inversores nóveles

Para la mayoría invertir en acciones de empresas en la bolsa es lo más cercano al chino básico; sin embargo no es tan difícil como parece.

Siempre al principio conviene tener un asesor de inversiones, pero a la larga nuestra propia estrategia acorde a objetivos y posibilidades es lo más indicado.

Como base de inicio tengamos en cuenta una de las claves de Warren Buffett, que en acciones, lo más importante para el inversionista es la ganancia de capital; es decir, el diferencial entre el precio de compra y el de venta. Y entre más grande sea, mejor. ¿Y de qué depende que el precio de una acción suba? Básicamente de la situación financiera de la emisora, así como de sus expectativas. Pero por más sólidas que sean las emisoras, el mercado también tiene su dosis de influencia sobre la cotización de las acciones –volatilidad–, aunque a la larga el mercado termina por reconocer esa situación y ubicar a cada quién en su lugar: reconoce el valor intrínseco de las acciones en el largo plazo. Esta premisa es parte medular para estrategias de inversión –de selección de acciones en un horizonte de inversión de largo plazo– basadas en el análisis fundamental:

Value Investing: selecciona acciones infravaloradas o por debajo de su valor intrínseco –se determina por el valor de sus activos y su capacidad de generación de flujos de caja–. Para esto, los indicadores a analizar son: PER (relación precio con las ganancias históricas), Precio/Valor Contable, P/CF, EV/Ventas, EV/EBITDA, Precio/Ventas, rentabilidad por dividendo, etcétera.

Growth Investing: otorga mayor peso al potencial futuro de la emisora, no a la valuación de su precio (selecciona aquellas que cuentan con perspectivas de crecimiento superiores a la media del mercado). Incluso pueden elegirse acciones por encima de su valor intrínseco si se estima que su precio de mercado puede llegar a ser mayor. Indicadores a seguir son el PER y el PEG (relaciona el precio con la tasa de crecimiento de las ganancias históricas o de su estimación futura). La PER debe ser menor que la PEG.

Income Investing o selección por dividendos: Hay que detectar compañías que proporcionan flujos constantes de dividendos, y generalmente no se ubican en industrias o sectores de rápida expansión e innovación; esto les permite repartir en lugar de reinvertir sus utilidades. La medida de rentabilidad por dividendo (dividend yield) se obtiene dividiendo el retorno anual del dividendo por acción entre el precio de la acción (ejemplo: una acción con un precio de $10 y un dividendo de $0.60 tiene un dividend yield de 6%).

Antes de tomar una decisión se debe analizar la política de dividendos y la tasa histórica que ha pagado la acción, así como de qué manera financia los dividendos (utilidades generadas, emisión de deuda o de acciones, etcétera).

Por supuesto que existen más estrategias de selección, pero esta es una de las más básicas.

13 nov 2013

Emotividad, la peor consejera del inversionista

En la magnífica película "Wall Street", Bud Fox (Charlie Sheen) le dice a Gordon Gekko (Michael Douglas): "Lo primero que me enseñaste Gordon, es que no sea emotivo a la hora de decidir; no lo seas tu ahora".

Pero no todo tiene que ver con comportamientos racionales a la hora de tomar decisiones de inversión en los mercados. Por el contrario, las emociones y subjetividades del operador juegan un rol central, para lo que se han diseñado algunas herramientas importantes para controlar.

Los estudios estadísticos han demostrado que las personas suelen cometer errores más grandes y frecuentes en contextos de estrés o ansiedad. Las Bolsas de Valores no son de ninguna manera la excepción, por lo que se suelen cometer equivocaciones muy costosas cuando los precios se mueven en su contra y el escenario se muestra incierto. Pero afortunadamente existe algunas herramientas como el diario de operaciones, los indicadores matemáticos o los ratios de análisis fundamental que pueden ser de gran utilidad para proteger al inversor de muchos de los errores más habituales y costosos que suelen cometerse.

Finanzas cognitivas
A lo largo de los últimos años, ha crecido la disciplina de las finanzas cognitivas, que investiga una amplia gama de factores psicológicos que muchas veces generan que los inversionistas tomen decisiones alejadas de la racionalidad. Los datos empíricos parecen avalar que, en efecto, no todos son tan lógicos ni racionales como les gustaría.

Herramientas para tomar decisiones
Es posible emprender un camino de mejora y aprendizaje que permita tomar distancia de las fallas más comunes relacionadas con lo emocional y psicológico. Llevar un diario de operaciones puede resultar útil en este sentido. Este registro permite revisar lo que se está haciendo y consultar un plan de acción en caso de escenarios adversos.

Cuando los precios juegan en contra, los inversionistas son especialmente propensos a cometer grandes equivocaciones. Algunos tienden a cerrar las posiciones demasiado rápido al no poder tolerar la volatilidad de corto plazo, mientras que otros suelen a mantenerlas durante demasiado tiempo, generando mayores pérdidas que las tolerables en base a un sistema de gestión de riesgos adecuado. Según el estilo de cada uno, su estrategia y los plazos, el camino correcto puede ser cerrarla, esperar o, incluso, incrementar la tenencia. Lo importante es que para seguir el plan de manera consistente, conviene planificar de antemano las decisiones, en especial en caso de que no funcione como es deseado.

Además, puede resultar muy útil cuantificar las variables a considerar a la hora de la toma de decisiones. Cuando se opera mediante análisis técnico, por ejemplo, suele haber un amplio margen de interpretación en lo que respecta a figuras, soportes o resistencias. Tal vez resulte más efectivo definir con exactitud cuáles son los niveles de precios que marcarían una ruptura de determinado patrón gráfico. De tal manera, pueden evitarse las subjetividades en momentos en los que están en movimiento y las emociones pueden jugar una mala pasada.

En el mismo sentido, puede ser muy útil aplicar indicadores matemáticos al análisis de gráficos o de patrones de precios. Indicadores como las medias móviles o los osciladores de precios no hacen otra cosa que procesar matemáticamente la información, pero pueden ser muy valiosos a la hora de aportar claridad y precisión sobre el proceso de toma de decisiones.

Lo mismo es válido en el marco del análisis fundamental. Variables como el crecimiento porcentual en las ventas y ganancias de la empresa o la rentabilidad sobre sus activos, entre muchas otras, pueden ayudar a medir y evaluar cuantitativamente los datos relacionados con la calidad de una firma y la gestión de su equipo administrativo. También pueden utilizarse las relaciones de valuación como precio/ganancias o precio/flujos de caja para seleccionar precios de entrada y salida en las acciones. Muchas veces es difícil definir cuándo es conveniente realizar una operación: cuando las cotizaciones están subiendo o bajando de manera pronunciada puede generarse la sensación de que la tendencia va a mantenerse para siempre.

Es muy común, entonces, acelerarse demasiado cuando los valores están al alza por temor a dejar pasar la oportunidad y, también demorar cuando la entrada cuando están a la baja ante una tendencia negativa. Al cuantificar con anticipación los precios que se están dispuesto a entrar o salir de una posición, puede resultar más sencillo actuar de forma consistente en contextos de volatilidad e incertidumbre.

19 jul 2012

Humor: Análisis de inversión


Una mujer escribió pidiendo consejos sobre cómo conseguir un marido rico. 
A continuación el anuncio de la chica y la respuesta que obtuvó:

Ella:
“Soy una “chiquita” hermosa (yo diría que muy hermosa) de 25 años, bien formada y tengo clase. Quiero casarme con alguien que gane como mínimo medio millón de dólares al año.

¿Tienen en este portal algún hombre que gane 500.000 dólares o más? Quizás las esposas de los que ganen eso me puedan dar algunos consejos. Estuve de novia con hombres que ganan de 200 a 250 mil, pero no puedo pasar de eso, y 250 mil no me van a hacer vivir en el Central Park West.

Conozco a una mujer, de mi clase de yoga, que se casó con un banquero y vive en Tribeca, y ella no es tan bonita como yo, ni es inteligente. Entonces, ¿qué es lo que ella hizo y yo no hice? ¿Cómo puedo llegar al nivel de ella?"
Helen S.

El:
“Leí su consulta con gran interés, pensé cuidadosamente en su caso e hice un análisis de la situación. Primeramente, no estoy haciéndole perder tiempo, pues gano más de 500 mil por año. Aclarado esto, considero los hechos de la siguiente forma:

Lo que Ud. ofrece, visto desde la perspectiva de un hombre como el que Ud. busca, es simplemente un pésimo negocio. He aquí los por qué:

Dejando los rodeos de lado, lo que Ud. propone es un simple negocio: Ud. pone la belleza física y yo pongo el dinero. Propuesta clara, sin recovecos. Sin embargo existe un problema: Con seguridad, su belleza va a decaer, y un día va a terminar, y lo más probable es que mi dinero continúe creciendo.

Así, en términos económicos, Ud. es un activo que sufre depreciación y yo soy un activo que rinde dividendos. Ud. no sólo sufre depreciación, sino que, como ésta es progresiva, ¡aumenta siempre!

Aclarando más, Ud. tiene hoy 25 años y va a continuar siendo linda durante los próximos 5 a 10 años; pero siempre un poco menos cada año, y de repente, si se compara con una foto de hoy, verá que ya estará envejecida. Esto quiere decir, que Ud. está hoy en ‘alza’, en la época ideal de ser vendida, no de ser comprada.

Usando el lenguaje de Wall Street, quien la tiene a usted hoy la debe de tener en ‘trading position’ (posición para comercializar) , y no en ‘buy and hold‘ (compre y retenga), que es para lo que Ud se ofrece…

Por lo tanto, todavía en términos comerciales, el casamiento (que es un ‘buy and hold’) con Ud. no es un buen negocio a mediano o largo plazo, pero alquilarla puede ser en términos comerciales un negocio razonable que podemos meditar y discutir usted y yo.

Yo pienso que mediante con una certificación de cuán ‘bien formada, con clase y maravillosamente linda’ es, yo, probable futuro propietario de esa ‘máquina’, quiero lo que es de práctica habitual: Hacer una prueba, o sea un ‘test drive…’ para concretar la operación.

En resumidas cuentas: como comprarla es un mal negocio, por su devaluación creciente, le propongo alquilarla por el tiempo en que el material esté en buen uso. Esperando noticias suyas, me despido cordialmente.

El Inversor Inteligente