17 oct. 2012

Los Simpson: Las primeras 10 Temporadas


Así como Apple revolucionó la tecnología, Los Simpson revolucionaron la televisión durante casi un cuarto de siglo.

La idea es repasar las primeras diez temporadas con lo mas destacado de cada una.

Temporada 1. Vista ahora: visualmente tosca, sin dirección, sin la agudeza que íbamos a terminar por esperar. Ya hay, sin embargo, el embrión de grandeza pop en capítulos como ‘Bart el general’ o el Bart ninja de ‘La cabeza delatora’.

Temporada 2. Los Simpson todavía no era Los Simpson pero estaba a punto de serlo. Ya están los episodios entrañables –‘Bart reprueba’, ‘La guerra de los Simpson’–, la referencia pop –las escaleras de De entre los muertos en ‘El último tren’–; falta nada más la perfección técnica.

Temporada 3. Una de las cosas más conmovedoras y divertidas que se han visto en televisión –mejor dicho: en cualquier arte. ‘Papá está loco’ (con Michael Jackson), ‘El perro de Bart reprueba’, ‘El día que cayó Flanders’, ‘Llamarada Moe’, ‘Bart, el amante’ (el de Krabappel y la gran línea para el truene: “Bienvenida a Botadero. Población: Tú.”). El catálogo: una carcajada y una ruptura del corazón.

Temporada 4. Una temporada redonda, sin aristas o baches. ‘Kampo Krusty’, con su escapada al lugar más divertido del mundo (Tijuana, para quienes no lo sepan), ‘Un tranvía llamado Marge’, ‘Homero hereje’, donde Dios le revela la verdad del universo a Homero, ‘Don Barredora’, con el mejor peor rap de la Historia.

Temporada 5. Échense este trompo a la uña: ‘La última tentación de Homero’, ‘Lisa contra la Beibi Malibú’, ‘Homero va a la universidad’, ‘Homero en el espacio profundo’, ‘El oso de Burns’, ‘Homero y Apu’, ‘Cabo de miedosos’ y, sí, ‘El cuarteto de Homero’. Aquí es donde Kent Brockman dice: “I, for one, welcome our new insect overlords.” Una temporada perfecta: íntima, musical, juguetona, chiflada.

Temporada 6. El primer ascenso de la serie hacia las montañas de la locura –n ejemplo: el capítulo de los Magios (‘Homero el Grande’), con sus excesos de irrealidad– pero aún con un pie en la capacidad afectiva –ejemplo: el encantador ‘Lisa sobre hielo’, con las guerras de hockey entre Lisa la portera y Bart el delantero.

Temporada 7. Grandes capítulos (‘Bart vende su alma’, ‘Lisa, la vegetariana’) mezclados con un par de grandes errores (‘El mal vecino’, con George W. Bush, ’22 cortos sobre Springfield’: ambos, buenas ideas desperdiciadas).

Temporada 8. Delirio en full swing, locura, conversación directa con el televidente; además, Homero aún no es un patán irredimible. Dos joyas: ‘Bart de noche’ (el de la Maison Derrière y uno de los grandes números musicales de la serie: We put the ‘spring’ in Springfield), ‘El show de Tomy y Daly y Poochie’.

Temporada 9. Loca, rarísima y a veces francamente molesta. ¿El mejor gag de la temporada? Milhouse: “Tengo tanta hambre que comería en Arby’s.” (‘El autobús’, perversión de El señor de las moscas.)

Temporada 10. Como es sabido, esta es la temporada donde comenzó el éxodo de la primera generación. Pero un gran momento de la décima de Los Simpson –ejemplo: el jipismo de Homero en ‘D’oh-In’ in the Wind’– sigue siendo mejor que, digamos, todo el humorismo actual de la televisión latina.

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