1 dic. 2012

Bebamos un Negroni y contemos su historia


En el hemisferio sur se viene el verano y las altas temperaturas, así que vayamos preparando los elementos para hacer buenos cócteles.

Hoy es un día ideal para un Negroni, que es un cóctel preparado a base de Gin, Campari y Vermout.

¿Cómo lo preparamos?


  • 1/3 parte de Vermut rojo
  • 1/3 parte de Campari (bitter)
  • 1/3 parte de Gin


El coctel debe prepararse en el mismo vaso y lleva cubitos de hielo, pero nunca picado ni molido, pues el Negroni no debe aguarse. Por esa misma razón, las bebidas deben servirse ya frías de antemano, a fin de que el hielo no se derrita rápidamente y ensucie la bebida.

Puede añadirse unas gotas de limón para potenciar el sabor, sobre todo del gin. La fórmula original se servía con una rodaja de naranja en el filo del vaso.

Se utiliza un clásico vaso Old Fashion, y las partes de los licores han de ser exactamente iguales, puesto que más gin de la cuenta daría un sabor excesivamente fuerte y alcoholizado, mientras que un exceso de vermut endulzaría en exceso el Negroni.

Su historia

Mientras lo servimos podemos contar la historia del Negroni.

La leyenda dice que en los años '20 la aristocracia italiana copaba las calles de Florencia junto a lo mas destacado de la alta aristocracia europea. Florencia era el lugar ideal para disfrutar de una buena bebida en un ambiente elegante conversando de temas políticos.

El conde Camillo Negroni, fiel habitué del Café Casoni, pedía siempre un Americano: Vermut y Campari a partes iguales. Su barman, Fosco Scarselli, le propuso hacer una prueba; añadirle al Americano, Dry Gin a partes iguales. El éxito fue inmediato.

Y así nació el Negroni, un coctel al que el barman bautizó con el nombre de su cliente más habitual.

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