2 dic. 2010

Woody Allen en frases

El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.


El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas.

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.

No sólo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago.

Solo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo.

En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire.

El sexo sólo es sucio si se hace bien.

Si no te equivocas de vez en cuando, es que no lo intentas.

¿Existe el Infierno? ¿Existe Dios? ¿Resucitaremos después de la muerte? Ah, no olvidemos lo más importante: ¿Habrá mujeres allí?

Y mis padres por fin se dan cuenta de que he sido secuestrado y se ponen en acción rápidamente: alquilan mi habitación.

En Estados Unidos no se acuerdan de la guerra con España de 1898. Lo más viejo allí tiene diez años.

El trabajo es una invasión de nuestra privacidad.

Una película de éxito es aquella que consigue llevar a cabo una idea original.

Sigo preguntándome si hay vida después de la muerte. Y si la hay, ¿Le cambiarán a uno un billete de veinte dólares?.

El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.

El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.

No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda.

La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.

Tomé un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme 'La guerra y la paz' en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia

Para ti soy ateo. Para Dios, la oposición.

El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír.

Prefiero que me incineren a que me sepulten y ambas cosas a un fin de semana con mi mujer.

La muerte de Freud, según Ernest Jones, fue el incidente que causó la ruptura definitiva entre Hemholtz y Freud, prueba de ello es que en muy contadas ocasiones volvieron a dirigirse la palabra.

El cerebro es mi segundo órgano en importancia.

La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.

En mi casa mando yo, pero mi mujer toma las decisiones.

De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga.

Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme.

Si Dios tan sólo me hiciera una simple señal, como hacer un ingreso a mi nombre en un banco!

Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete.

Antes, por cinco marcos, el mismo Freud te trataba. Por diez, te trataba y te planchaba los pantalones. Por quince marcos, Freud permitía que tú le tratarás a él y eso incluía una invitación a comer.

No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo.

El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.

No creo en una vida más allá, pero, por si acaso, me he cambiado de ropa interior.

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